Monumentos
Históricos
En
Amanalco figuran como monumentos históricos los diversos cerros que funcionaron en la Época Prehispánica a modo de
Centros Ceremoniales Otomíes como La Peña, Cerro Cuate, entre otros; en donde existen
restos arqueológicos como figuras de barro que denominan “ídolos”. Además
existe un caso especial, en el cerro Tenextepec o cerro del Caballero, se ubica
un basamento piramidal de piedras lajas cubierto por la maleza que aun no se
ha explorado.
También
reciben esta distinción los Templos Franciscanos que aparecen en el Mapa Colonial
de Amanalco de 1755 que alberga el Archivo General de la Nación: Rincón de
Guadalupe, San Bartolo, San Jerónimo, San Juan, San Lucas, San Mateo, San
Miguel y San Sebastián.
En
la Cabecera Municipal hay varios edificios públicos históricos, sobresaliendo
el Templo de San Jerónimo y Los Portales.
El
Templo de San Jerónimo se levanto a finales del siglo XVI; Ricardo García
Álvarez menciona que su construcción
inició en 1550 y se terminó en 1570, incendiándose en 1838 y en 1916, a la
fecha ha tenido 2 remodelaciones pero conservando su esencia original. El
inmueble es una obra de la clásica arquitectura franciscana orientada de este a
oeste siguiendo la trayectoria del sol, de una sola torre donde se ubica el
campanario, con techumbre de madera de pino, de teja roja y a dos aguas; su
portada posee arco, jambas, pilastras y alfiz, sobre las que se tallaron
imágenes con rasgos nativos y flores de mirasol que fueron símbolos sagrados
para los otomíes, lo que revela la mano de obra de los indígenas; y alberga Obras
de Arte Sacro Colonial como la pintura al oleo de la Virgen del Carmen de 1611
y el Cristo Negro de la Preciosa Sangre.
Los
Portales situados en la calle del Centenario, hoy calle E. R. Becerril,
funcionaron como el centro comercial de toda la región durante el siglo XIX, además
constituía el paso obligado de los arrieros y comerciantes que transitaban por
el Camino Real siguiendo la Ruta Comercial Toluca – Tierras Costeras. Pero el
incendio de 1916 perpetrado por rebeldes zapatistas, arraso con el pueblo y sucumbió
con la época de los negocios suntuosos que se ubicaban ahí, así como en los
portales que había en la calle Victoria, hoy calle Zaragoza, y en la calle Hidalgo, hoy calle Francisco I.
Madero. Los antiguos portales eran de madera, y hoy presentan una imagen
totalmente en cantera.
Portales de la Villa
de Amanalco de Becerra (JVQ).
Asimismo,
en la Villa de Amanalco de Becerra existen monumentos públicos a protagonistas
de nuestra historia, encontrándose en la
plaza profesor Alfonso Fabila Montes de
Oca el monumento a Miguel Hidalgo; su antecesor se coloco en 1910 en la
conmemoración del Centenario de la Independencia de México, y consistía en un
busto de bronce situado en una pilastra elaborado por los hermanos Emilio y
Luis Becerril; y fue hasta 1947 cuando se erigió el actual, una obra del escultor
Javier Mayagoitiar, autor también del monumento
a la Madre Patria. En tanto, en la
avenida Onésimo Reyes se ubican dos plazoletas, una dedicada al Dr. Gustavo Baz Prada, Gobernador del Estado
de México de 1957 a 1963, y el otro a
los Hermanos Fabila Montes de Oca:
Gilberto, Alfonso, Manuel y Luz.
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Monumento a Hidalgo Monumento a la Patria
Portales Templo de San Jerónimo |
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