Silvicultura
En
Amanalco la silvicultura es un tema cardinal, si consideramos que se ubica
dentro de la Cuenca Hidrológica Valle de Bravo – Amanalco, área donde la
prioridad es conservar los bosques, los cuales ocupan el 60% del territorio
amanalquense. Pero gracias a diferentes programas ambientales como el de Manejo Forestal Comunitario, Plantaciones Forestales Comerciales y Pago por Servicios Ambientales
Hidrológicos del Estado de México, el bosque no solo se conserva, también
se aprovecha de manera sustentable he incrementa su superficie; en la década de
los 30´S los ejidatarios heredaron 10,500 ha, a la fecha se cuentan con
prácticamente 12,000 ha.
De
1960 a 1980 la extinta Protectora e Industrializadora de Bosques (Protimbos),
paraestatal del Estado de México, exploto los bosques de Amanalco, pero no
tenía un programa serio para recuperar los bosques y generaba pobres repartos
económicos a los ejidatarios; ante tal situación estos decidieron crear en 1981
la Unión de Ejidos Forestales Emiliano Zapata, con los 13 ejidos de Amanalco, y
que integra a más de 1,500 ejidatarios.
Como
la explotación forestal se realiza básicamente en Bosques Comunitarios, se implementa el programa
de Manejo Forestal Comunitario, donde
se efectúan investigaciones de impacto ambiental y se formula un programa de
conservación, una ves evaluados se obtienen los permisos estatales y federales,
y se procede a aprovechar de manera racional una zona de bosque, he inmediatamente
es reforestada para lograr su regeneración en pocos años.
Las
utilidades son repartidas en partes iguales entre los ejidatarios dueños del
Bosque Comunitario que es sometido a la explotación forestal, y una parte se reserva para obras de beneficio
ejidal y comunitario; pero todos los ejidatarios tienen el compromiso de
proteger, conservar, restaurar y cuidar del desarrollo de los árboles. Un
programa que ha resultado eficaz, ya que conserva la cobertura forestal tan
bien o mejor que las ANP, y para los ejidatarios se ha convertido en una fuente
importante de ingresos; de esta forma se combate la deforestación y la pobreza.
Reflexionando
que las tierras agrícolas de los ejidatarios ubicadas en el monte son de
vocación forestal, y por eso los rendimientos de sus cultivos son pobres,
instituciones como Protectora de Bosques del Estado de México (PROBOSQUE)
mediante el programa de Restauración Integral de Microcuencas (PRORRIM), así
como la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) a través del programa PROARBOL,
impulsan con recursos y asistencia técnica las Plantaciones Comerciales Forestales; en Amanalco hay más de 20 ha
de pinos de navidad (pinus ayacahuite
y pseudosuga), y más de 150 ha de
árboles maderables (pinus patula),
una actividad que garantiza la producción de materiales forestales y disminuye
el aprovechamiento de los bosques naturales, y que es rentable a largo plazo
(árbol de navidad de 5 a 8 años, y árbol maderable de 12 a 20 años).
Bosque de Corral de Piedra
De igual forma,
asumiendo que la capacidad de los bosques para producir agua de manera
sostenible, es considerado hoy en día como un servicio que merece un precio,
mismo que deberá ser pagado por quienes consumimos el agua a favor de los
dueños del bosque, en el año 2011 el gobierno del Estado de México, a través de
PROBOSQUE, incluyo a los ejidos de El Capulín con 496 ha y San Bartolo con 151
ha, pertenecientes a la Región Forestal VII, en el programa de Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos,
para beneficiar a los ejidatarios con retribuciones de $1,500 por hectárea
anualmente. A cambio los beneficiarios deberán salvaguardar los recursos
forestales realizando trabajos de conservación y manejo de los suelos, de
reforestación, de protección contra incendios forestales, plagas y pastoreo, y
de vigilancia contra la tala ilegal y la cacería. Un programa que todos los
ejidos ven con buenos ojos y seguramente en un futuro inmediato serán
integrados, razonados en la importancia hidrológica que tiene el Municipio de
Amanalco para el Sistema Cutzamala.
Se refiere a la
posesión de derechos de uso sobre una extensión territorial y sus recursos
naturales (agua, aire, tierra, bosques) que tiene una comunidad o grupo de
personas bajo acuerdos establecidos por el mismo grupo y que pueden realizar
porque en colectivo son dueños de un territorio (Barton y Merino 2004).
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